En menos de un año, tienes que hacerte amiga de alguien, y poco a poco se van sumando cosas, le vas queriendo, al final coges tanta confianza, que solo con levantar el teléfono y decir, te quiero ver, a los dos minutos lo tienes donde estés tú, puede que sea la persona más impresionante que exista en estos momentos en la tierra, sabe como tenerte contenta, como picarte sin que te dure mucho el cabreo, pero eso si, todo esto cogiéndole más cariño del que ya le tenias, pero mira, no lo hagas tanto porque cuando llega el día en que te dice que al rededor de siete meses o menos se tiene que ir, se te cae el mundo encima, no sabes como reaccionar, bueno si sabes, solo quieres despertar, llegas a pensar que solo es una puta pesadilla nada más, y que en dos segundos te va a decir, que es mentira que se queda, que lo vas a ver tres veces a la semana como haces siempre, y que lo tendrás siempre, en la clase de siempre, con su sonrisa de siempre, en su sitio de siempre.
Hay cosas que no entiendo, ¿Por qué no pude conocerlo un mes antes de que se tuviera que ir?, que ahora he estado seis meses con él, aguantando todo, y todo es todo, sus viajes, sus tonterías, sus caras de felicidad, y sus "hazte la chuleta así, ya verás como es mejor". Porque quieras que no, todo esto va sumando, y sumando y sigue sumando, y una ya le tiene cariño, pues fíjate cuando se tenga que ir.
Y joder tío, ¿Por qué mierda se va la gente a la que quieres mucho? Se podía ir la gente a la que odias.
Pero sabéis que os digo: Que mira, mientras lo tenga voy a disfrutar de él como si cada día fuera el último, y que la esperanza es lo último que se pierde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario